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Nadia Paredes (también conocida como “Nai”)

Fundadora/FACILITAdora

Nadia Paredes, MA, LMFT, ATR, es autora, conferencista internacional y profesional de la salud mental apasionada por encontrar maneras creativas de cuidar nuestro bienestar emocional. Con más de 20 años de experiencia en el campo de la salud mental, ha trabajado con comunidades diversas, incluyendo personas inmigrantes, adultos mayores y adolescentes embarazadas, ofreciendo servicios desde una perspectiva bicultural y comunitaria.

Como terapeuta de arte certificada, terapeuta matrimonial y familiar licenciada y facilitadora de Intuition Painting®, Nadia combina la creatividad, la atención plena y el trabajo comunitario para desarrollar programas que ayudan a las personas a fortalecer su resiliencia, reconectar consigo mismas y descubrir sus propios recursos.

Nadia fue Presidente de la American Art Therapy Association, y actualmente es supervisora de terapia de arte y profesora adjunta en Loyola Marymount University, en Los Ángeles; el California Institute of Integral Studies, en San Francisco; y Metáfora Art Therapy School, en Barcelona, España.

A través de su trabajo, Nadia busca acercar la salud mental a la vida cotidiana y recordarnos que la creatividad también puede ser una forma de cuidarnos, conectar y crecer.

Ahora, la versión cuenta cuentos personal:

Desde pequeña mostré un interés profundo por el dibujo y la música. Mi mamá me mantenía ocupada por horas como niña con un lápiz y cualquier superficie sobre la que pudiera crear. Sin embargo, al ir creciendo, la sociedad me llevó a creer que no era yo una “artista”, ya que no mostraba un talento natural para la creación de representaciones visuales – en otras palabras, no pintaba las cosas como se veían en el mundo real. Es por eso que creí que debería dejar de hacer Arte y mejor me enfoqué en la música, donde recibía yo elogios constantes. Pensé por lo tanto que ahí pertenecía. La música se volvió lo que me definía. No fue hasta la universidad que re-descubrí mi amor la pintura y la expresión visual. 

Me mudé de la Ciudad México a Los Ángeles en 2010, en parte por mi amor por las artes. Antes de dejar México, pasé muchos años tratado de pertenecer en el mundo de la Psicología, pero siempre sentía yo que algo no encajaba bien – eso fue hasta que descubrí la Terapia de Arte. Fue toda una revelación! Pero lo mejor, fue que había encontrado la manera de regresar a mi amor por el Arte sin tener que ser lo que la sociedad se refería como “Artista”. El salto a la Terapia de Arte comenzó mi camino al descubrimiento de lo poderoso que es el Arte. Comencé a notar que tener una rutina de creación artística diaria durante la Maestría me estaba ayudando a superar años de síntomas físicos relacionados con el Estrés como Insomnio, Gastritis, Tos recurrente y Contracturas Musculares. Fui testigo de cómo crear era mucho más efectivo de lo que pensaba para la sanación personal cuando dejé de tomar mis dosis diarias de Omeoprazol o el consumo recurrente de Relajantes Musculares. 

Al terminar mi Maestría como Terapeuta de Arte, continué desarrollando mi conocimiento y práctica clínica trabajando temas relacionados con salud reproductiva, transiciones de etapas de vida y pérdidas. Sin embargo, mientras más tiempo pasaba, más claro era el mensaje que lo que yo quería era dedicarme a crear más Arte. 

En mi momento de mayor desesperación, cuando me sentía aburrida, frustrada y lo más importante, en completa desconexión con mi verdadero yo, comencé a buscar clases que me pudieran enseñar como usar el arte como un método de expresión pura. No quería clases de técnica artística clásica porque ya las había tomado a lo largo de mi vida y no me daban el acceso al mundo del arte que yo quería. Yo lo que deseaba era expresión creativa al natural, nada de estética. Me sentí preparada para convertirme en la Artista que nací para ser y no seguir cayendo presa de las ideas que la sociedad me había plantado en la cabeza. 

Me sumergí por completo en las clases de Intuition Painting ® y me enamoré del proceso, ya que combinaba las Artes Visuales con movimiento y sonido. Después de tres años como alumna, completé la certificación como facilitadora y comencé a diseñar talleres más pequeños que incluyeran arte expresivo para ayudar a la gente a incrementar su auto-conocimiento y despertar a su creativo interno. Y el resto, es historia!

Ha sido un camino largo. Pero ahora puedo decir que he encontrado mi verdadero camino al arte, la expresión, el bienestar personal y apoyo a otros. Hacer arte es mi paz mental a pesar de las dificultades de ser mamá profesionista. He encontrado la herramienta que me permite conectar a mi sabiduría interna para guiarme sin perderme a mí misma en el proceso. Pero lo más importante, es que me ha ayudado a convertirme en la Artista que quería ser: una que comparte con los demás el poder que todos tenemos dentro.